El 31 de diciembre de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto que modifica el subsidio para el empleo, actualizando los parámetros aplicables para el ejercicio 2026. Este ajuste responde al incremento del salario mínimo general, así como a los objetivos de política social y redistributiva previstos en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030.

El cambio no es menor: impacta directamente el cálculo del ISR retenido a personas trabajadoras de menores ingresos y obliga a las áreas fiscales, contables y de nómina a revisar oportunamente sus procesos para el inicio del ejercicio 2026.

Antecedentes: de tablas obsoletas a un mecanismo automático

El Subsidio para el Empleo (SE) es un estímulo fiscal diseñado para reducir la carga del ISR en personas trabajadoras con ingresos bajos. Durante años, su cálculo se basó en una tabla fija que, ante el aumento sostenido del salario mínimo, dejó de reflejar la realidad económica.

Como respuesta a este desfase, el Ejecutivo Federal publicó el 1 de mayo de 2024 un decreto que transformó el esquema del subsidio, sustituyendo la tabla por una cuota mensual uniforme, determinada como un porcentaje del valor mensual de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Este nuevo modelo introdujo un mecanismo de actualización más dinámico y alineado con la política salarial.

Posteriormente, el 31 de diciembre de 2024, el esquema fue ajustado nuevamente para hacerlo congruente con el salario mínimo vigente en 2025. El decreto publicado al cierre de 2025 representa la tercera actualización consecutiva, consolidando el modelo automático.

Ajuste del subsidio para el ejercicio 2026

El decreto vigente a partir del 1 de enero de 2026 considera el incremento del 13 % al salario mínimo general, que pasa de $278.80 a $315.04 diarios. A partir de este ajuste, se introducen los siguientes cambios relevantes:

Incremento del porcentaje de la UMA

El porcentaje aplicable de la UMA mensual se incrementa de 13.80 % a 15.02 %. El monto exacto del subsidio mensual se conocerá una vez que se publique el valor oficial de la UMA 2026, vigente a partir del 1 de febrero.

Ampliación del límite de ingresos

El límite máximo de ingresos mensuales para acceder al subsidio se eleva de $10,171.00 en 2025 a $11,492.66 en 2026, ampliando el universo de personas beneficiarias.

Este ajuste busca que el incremento en el ingreso disponible, una vez aplicado el ISR, sea proporcional al aumento del salario mínimo y no se diluya por efectos fiscales.

Tratamiento especial para enero de 2026

Como en ejercicios anteriores, el decreto establece una regla transitoria para el mes de enero. Dado que la UMA anual 2026 entra en vigor hasta febrero, durante enero deberá aplicarse un porcentaje provisional de 15.59 % de la UMA mensual vigente en 2025.

Esto se traduce en un monto mensual del subsidio de $536.21, aplicable exclusivamente para enero de 2026. A partir de febrero, el cálculo se ajustará con la nueva UMA.

Reglas operativas que se mantienen vigentes

El decreto conserva las reglas de cálculo introducidas desde 2024, lo cual aporta continuidad operativa para patrones y sistemas de nómina:

  • Pagos por periodos menores a un mes:
    El subsidio se determina dividiendo el monto mensual máximo entre 30.4 y multiplicando el resultado por los días efectivamente pagados.
  • Pagos que comprendan dos o más meses:
    El subsidio mensual se multiplica por el número de meses que abarque el pago.
  • Límite máximo:
    En ningún caso el subsidio aplicable podrá exceder el monto mensual máximo correspondiente.

Estas reglas obligan a un control preciso en pagos extraordinarios, finiquitos o esquemas atípicos de remuneración.

Actualización automática: un cambio estructural relevante

Uno de los elementos más relevantes del esquema vigente es la actualización automática anual del subsidio, al mantenerse su cálculo como un porcentaje de la UMA mensual.

Este diseño busca evitar que el beneficio pierda efectividad frente a:

  • Incrementos continuos del salario mínimo.
  • Ajustes inflacionarios y variaciones en el costo de vida.

Desde una perspectiva fiscal, este mecanismo reduce la necesidad de reformas constantes y otorga mayor previsibilidad tanto a trabajadores como a empleadores.

Implicaciones fiscales y operativas para las empresas

Para los patrones, el ajuste al subsidio para el empleo implica:

  • Actualizar sistemas de nómina antes del primer pago de 2026.
  • Revisar topes salariales para correcta aplicación del subsidio.
  • Capacitar a áreas contables y de RRHH sobre el tratamiento transitorio de enero.
  • Verificar la correcta determinación del ISR retenido para evitar diferencias, omisiones o contingencias en revisiones fiscales.

Un error en la aplicación del subsidio puede derivar en diferencias de ISR, ajustes posteriores y posibles observaciones por parte de la autoridad fiscal.